Archivos Mensuales: octubre 2013

Descripción

La descripción se hace por dentro, en la mente. Se reconstruye el hecho en la memoria, se vuelve a vivir y del recuerdo latente se parte para intentar acercarse más a la realidad. Pero a veces se topa con un “no sé cómo explicarlo”, esa memoria que solo se puede decir en plena piel, no hay descripción para algo tan vivo y presente en el alma.
Hay cierta intensidad que solo siente el protagonista y es tarea del narrador envolver tanto al receptor como sea posible para vestirlo y hacerlo sentir lo descrito en la historia.
“Me miró fijamente, como tratando de absorberme. Sus ojos eran dos agujeros negros plantados en la claridad de un cielo despejado. Intenté sostenerle la mirada, pero era tal la fuerza que mi pupila comenzaba a ceder y a temblar. No pude responder su pregunta, pasaron unos minutos y ella ya había vencido. Me había acorralado.”

Mientras suena un blues

Tarde, el tiempo se hace notar en la superficie. Tarde porque, aunque llegue temprano, ya es tarde cuando llega; ya han pasado horas, minutos, segundos, pasos, palabras… y siguen pasando…
Algún día va a llegar y nos va a arrastrar junto a todo el pasado que acarreamos dentro del olvido, aquel olvido que miramos con aprecio por hacernos llegar de una u otra forma hasta aquí, aunque no haya sido mérito de él.
Las arrugas son raíces externas, el gris en el pelo es lluvia que nunca tocó el suelo y se guarda en la memoria en forma de canción o quizá alguna voz con rostro; la lentitud en los pasos es por las reflexiones que cada uno de ellos dio alguna vez… y la vida es eso que pasa mientras sigue pasando, una y mil veces más…

Samantha

El viaje fue largo, pero aún así no me explicaba el por qué de su tan compleja mirada expuesta en el esplendor de sus grandes ojos oscuros. Era como si tratara de explicarse cada una de las líneas dejadas atrás, y solo alejaba su vista de la ventana para regresar, dar un suspiro y comenzar nuevamente su sintonía con una pregunta.

A pesar de eso, lo oculto ante sus sentidos permanecía ahí, intacto, junto al resto de minutos en descuento frente a su corta edad. Tenía más preguntas que vida, se aprecieba en el reflejo de sus pupilas. Dentro del contorno de su rostro se resguardaban unos rasgos finamente extraños, desembocando una vez más y con gran estrategia en sus ojos… que no pude dejar de ver…

… Y seguía con las interrogaciones, tratando de llenar sus ojos con el gris fuera de la ventana y con palabras que nunca saldrían de sus labios. Volteó por última vez por el final del recorrido. Se levantó de su asiento, salió de la estación y dejó el rastro de su viaje vaciándose en la tarde que no se iba, entra cada paso que había fingido dar…